Se exhorta al titular de la SEP a realizar diversas acciones en torno a las modificaciones del Reglamento y los planes de estudio del IPN

Con punto de acuerdo, por el que se exhorta al titular de la SEP a realizar diversas acciones en torno a las modificaciones del Reglamento del IPN y los planes de estudio, a cargo de Ricardo Mejía Berdeja y suscrita por Ricardo Monreal Ávila y Zuleyma Huidobro González, diputados del Grupo Parlamentario de Movimiento Ciudadano

Ricardo Mejía Berdeja, Ricardo Monreal Ávila y Zuleyma Huidobro González, integrantes de la LXII Legislatura del Congreso de la Unión y del Grupo Parlamentario de Movimiento Ciudadano, con fundamento en lo dispuesto en los artículos 6, fracción I, y 79, numeral 2, fracción II, del Reglamento de la Cámara de Diputados, presentan ante esta asamblea proposición con punto de acuerdo, conforme a las siguientes

Consideraciones

Una vez más, y las veces que sea necesario, sostendremos que la reforma educativa ha sido uno de los golpes más graves que ha enfrentado la población mexicana, a manos de un gobierno indolente y un Congreso que legisla al vapor, vía fast track, convirtiendo a la Cámara de Diputados en la oficialía de partes del Ejecutivo.

La firma del convenio entre el gobierno federal y las entidades federativas para la implementación de la reforma educativa es un reconocimiento del fracaso, provenido desde la aprobación de la reforma en el Congreso, como de la falta de aplicación de la misma en cada una de las entidades federativas y el Distrito Federal.

No se informó debidamente a México sobre los contenidos y alcances de la reforma, ni operaron con pericia política suficiente para evitar la resistencia que persiste en la implantación de la misma, lo cual fue puesto en evidencia en diciembre de 2013, cuando se tuvo que realizar un encuentro al que asistieron 31 gobernadores y el jefe del gobierno capitalino, para pedirles y comprometerlos a cumplir la ley.

El paro de labores en algunos planteles educativos del Instituto Politécnico Nacional en oposición a la entrada en vigor del nuevo reglamento interno y de los nuevos planes de estudios, vislumbra un serio conflicto que puede crecer y no sólo extenderse a cada plantel de esa institución educativa, sino a otras más que están dispuestas a solidarizarse con los politécnicos y formar un solo bloque en contra de la reforma educativa que ha comenzado a dañarles de manera directa.

Todo inició cuando el pasado 17 de septiembre los estudiantes de la Escuela Superior de Ingeniería y Arquitectura (ESIA) iniciaron el paro de actividades escolares en protesta por la implantación de un nuevo plan de estudios que recorta su educación profesional por un semestre, y modifica las materias a ámbitos que no son del todo compatibles con su especialidad, además de la publicación de un nuevo reglamento interno del IPN.

Muy pronto se unieron cinco escuelas preparatorias y otros tres planteles de educación superior, y la organización sigue en crecimiento, pues otros planteles han anunciado que podrían unirse a la suspensión de actividades.

Sin embargo, las autoridades del país y del propio IPN, encabezado por Yoloxóchitl Bustamante Díez, sostienen con total convicción que tanto el nuevo reglamento interno –que aunque no ha sido publicado en la gaceta, ya aparece en el sitio oficial del politécnico–,i así como los nuevos planes de estudio forman parte del proyecto de reforma que renovará a dicha institución; sin embargo, las y los estudiantes no creen en que con las modificaciones su educación será fortalecida y afirman que no fueron consultados para aceptar o no las modificaciones.

La dirección del IPN ha rechazado que el proyecto de plan de estudios y reglamento interno afecta a la institución, al tiempo que ha rechazado que las protestas de los alumnos obedezcan a un problema interno, y aseguró que obedecen a un movimiento externo.

Las personas que se están manifestando contra las modificaciones del reglamento interno del Instituto Politécnico Nacional no pertenecen a un movimiento estudiantil sino a uno externo, aseguró Yoloxóchitl Bustamante, directora de la institución.

Aunque la Dirección General del IPN aseguró ayer en un comunicado que el objetivo de esta casa de estudios seguirá siendo “el mejoramiento de la calidad de vida de los mexicanos”, este valor, explicitado en el reglamento de 1998, fue eliminado del nuevo reglamento aprobado.

En su versión anterior, dicha norma establecía que las investigaciones científicas y tecnológicas del Politécnico deben contribuir “a mejorar la calidad de vida de la población, y a la conservación y uso sustentable de los recursos naturales de la nación”, aspecto que fue sustituido por uno nuevo, ya que ahora se establece como meta de las investigaciones del Politécnico contribuir “a la solución de problemas en áreas estratégicas, prioritarias, y otras de interés general”, además de que se marca como obligación del personal docente el “coadyuvar en el fortalecimiento de la innovación y la competitividad empresarial”. Las acciones de vinculación, asimismo, ahora estarán orientadas a “fomentar la cultura emprendedora, la incubación de empresas, el incremento de la productividad y la competitividad”.

Asimismo, entre las funciones del IPN establecidas por el reglamento de 1998 se consideraban sólo la “docencia, la investigación científica y tecnológica y la difusión de la cultura”, pero el nuevo reglamento añade una nueva función, promover “la generación de vínculos con los sectores productivo y social”.

Otros dos valores provenientes del discurso nacionalista con el que fue creado el IPN, pero que fueron eliminados de su nuevo reglamento, son los que veían el servicio social como una forma de “retribuir a la sociedad los beneficios de los servicios educativos recibidos”, así como un medio para “desarrollar en los alumnos y egresados un elevado sentimiento de solidaridad social”. Ambos conceptos fueron sustituidos por un nuevo valor: que el servicio social debe ser realizado “en beneficio del Estado y de la sociedad”.

Destaca también la modificación aplicada al objetivo expreso del IPN de contribuir a “alcanzar el progreso social de la nación”, ya que en el nuevo reglamento dicho progreso social se da ya por alcanzado, y la nueva meta del Politécnico ahora es sólo “fortalecerlo”.

Otra de las modificaciones del Reglamento Interno del IPN que generaron amplias críticas fueron las relativas a los planes de estudio, y es que la reforma aprobada elimina el instrumento mediante el cual cualquier modificación a dichos programas de enseñanza debía ser puesta a consideración del Consejo General Consultivo, así como con los consejos técnicos escolares. Así, el nuevo reglamento deja la modificación a los planes de estudio a criterio únicamente de los directivos –ya sin la participación de los representantes del sector escolar y académico.

El nuevo reglamento, además, suprime la larga lista de características que debían cumplir los planes de estudios, y que garantizaban su efectiva aplicación, tales como la descripción ordenada de los objetivos y contenidos de la asignatura, los métodos y medios didácticos requeridos, el tiempo de dedicación de cada unidad, así como su relación con otras disciplinas, bibliografía, prácticas y visitas escolares, técnicas y profesionales y los procedimientos de evaluación.

De hecho, aun cuando el antiguo reglamento depositaba en los consejos técnicos consultivos escolares la facultad de “conocer y acordar” sobre “el programa de mediano plazo del director de la escuela”, así como “las propuestas de creación, modificación o supresión de programas académicos, planes y programas de estudio”, el nuevo reglamento sólo les concede “conocer y opinar” sobre dichos rubros.

Y aunque no tiene que ver con los planes de estudio, destaca que el nuevo reglamento suprimió también la obligación de las autoridades de “fortalecer la red de bibliotecas y el acervo documental, magnético y audiovisual (del IPN) el cual deberá mantenerse permanentemente actualizado”.

Otro punto del reglamento cuya reforma fue ampliamente criticada por los estudiantes del Instituto Politécnico Nacional fue la relacionada con la expulsión de quienes se retrasen en sus estudios, ya que la nueva norma establece que “causará baja del programa académico” el alumno que adeude más de dos materias durante más de dos periodos escolares anteriores al que curse.

Esta situación, sin embargo, ya estaba incluida en el reglamento de 1998, el cual establecía como obligación de los alumnos mantener su condición de “regular”, para lo cual era requisito imprescindible el no adeudar más de dos materias por más de dos periodos lectivos.

Por el contrario, un derecho que sí perdieron los estudiantes fue el poder cambiar de carrera, una vez, durante sus estudios; ya que esta posibilidad no se menciona en el nuevo reglamento.

Asimismo, del nuevo reglamento fue borrado el derecho a “obtener del Instituto el reconocimiento de sus organizaciones y asociaciones cuando éstas persigan fines académicos”.

Además, la reforma aprobada suprime también el derecho de los egresados del IPN a ser considerados parte de la “comunidad académica”, la cual desde ahora será integrada sólo por “alumnos, personal académico, personal no docente y personal directivo”.

Por último, el nuevo reglamento elimina el derecho expreso de los alumnos a “recibir el número de clases previstas para cada asignatura, señaladas en los planes y programas de estudio”, aunque con la reforma sí se añadió a sus obligaciones la de “cumplir con las sesiones y actividades establecidas en el programa de estudios”.

Estas modificaciones orillaron movilizaciones de cerca de 9 mil estudiantes, maestros y padres de familia, quienes en sólo un día lograron sumar la fuerza suficiente para desplegar este tipo de manifestación que en todo momento se mantuvo pacífica.

Sin embargo, para la directora del Instituto, Yoloxóchitl Bustamante Díez, la movilización no es legítima.

“Veo algo extraño en este movimiento, una estrategia muy bien argumentada y organizada para crear las inquietudes que saben, que prenden en los muchachos y que han tomado como pretexto un problema académico que ya no existe, para querer parar las escuelas”, dijo Bustamante en entrevista radiofónica.

Indicó que todo inició con un problema académico en la Escuela Superior de Ingeniería y Arquitectura Zacatenco, donde arrancó la aplicación de un nuevo plan de estudios: el 2014, el cual, aseguró, incluye mejoras respecto al de 2004, para desprestigiar las movilizaciones durante la misma conversación.

Carmen Aristegui: Ése es el titular, que “Es un movimiento externo”. ¿Usted sostiene esta frase?

Yoloxóchitl Bustamante: Sí, sí, sí lo sostengo.

Carmen Aristegui: ¿Aunque estén ahí miles de estudiantes del Politécnico en la calle?

Yoloxóchitl Bustamante: ¿Usted puede demostrarme que todos traen credencial?

En respuesta, el cuerpo estudiantil lanzó un videoii en el que se retratan imágenes de diversos planteles, y a cientos de estudiantes con credencial en mano.

En dicho video se plantean diversas inquietudes, que reafirman su gran preocupación en las modificaciones planteadas con anterioridad en este texto, además de una gran inquietud por la falta de respuesta ante la exigencia de derogación del Reglamento de 2014, y contra el aplazamiento por un año de su aplicación.

El Instituto Politécnico Nacional es una de las instituciones de mayor prestigio del país, fundada por decreto presidencial durante el gobierno de Lázaro Cárdenas del Río, y desde su fundación ha dado educación de alto nivel a miles de juventudes mexicanas, que con su esfuerzo y educación han dado reconocimiento nacional e internacional a su institución y a México.

La implantación de la reforma educativa encuentra su principal obstáculo en los grupos estudiantiles y magisteriales, que en unidad y con consciencia sobre la gravedad de los cambios, han decidido salir a las calles.

Por lo expuesto y fundado sometemos a su consideración el siguiente

Punto de Acuerdo

Único. La Cámara de Diputados exhorta al secretario de Educación Pública, Emilio Chuayffet Chemor, a promover en el marco de sus facultades el diálogo y el consenso entre el equipo Consejo General Consultivo del Instituto Politécnico Nacional con el cuerpo estudiantil y magisterial de éste, a fin de lograr la derogación del nuevo Reglamento de 2014, así como las modificaciones de los planes de estudio, y propiciar la generación de un nuevo reglamento que cuente con la aprobación de todos los sectores, promoviendo así verdaderos avances rumbo a una mayor profesionalización del instituto, sus estudiantes y su cuerpo docente.

Notas

1 http://www.ipn.mx/Documents/Reglamento-Interno-CGC24-SEP-2014.pdf

2 https://www.youtube.com/watch?v=clORbS4XWjA

Palacio Legislativo de San Lázaro, a 30 de septiembre de 2014.

Diputados: Ricardo Mejía Berdeja, Ricardo Monreal Ávila y Zuleyma Huidobro González

Leave a comment