Iniciativa para evitar la emisión y publicación de contenidos y material sexual en horarios clasificación “A”

Que reforma el artículo 43 de la Ley para la Protección de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes, a cargo de Ricardo Mejía Berdeja y suscrita por Ricardo Monreal Ávila, diputados del Grupo Parlamentario de Movimiento Ciudadano

El proponente Ricardo Mejía Berdeja, y el suscrito Ricardo Monreal Ávila, diputados integrantes del Grupo Parlamentario de Movimiento Ciudadano, con fundamento en los artículos 71, fracción II, de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, así como el artículo 6, fracción I, del Reglamento de la Cámara de Diputados, sometemos a la consideración del pleno de esta honorable asamblea la siguiente iniciativa con proyecto de decreto por el que se reforma el artículo 43 y se adiciona la letra E recorriendo la subsecuente, de la Ley para la Protección de Niñas, Niños y Adolescentes, al tenor del siguiente

Planteamiento del problema

Hoy en día los niños, niñas y adolescentes están más expuestos a mensajes sexuales, la infancia dura cada vez menos, los niños y niñas de hoy son adultos en miniatura, las exigencias físicas de la actualidad han permeado en el mundo infantil.

El crecimiento de Internet y el acceso de las redes sociales masivo están presentes constantemente en las vidas de la mayoría de niñas, niños y adolescentes y cada día se les demanda una ración mayor, ven televisión, películas, utilizan Internet, escuchan emisoras de radio, leen artículos, y anuncios que no van específicamente dirigidos a ellos.

En México las niñas, niños y adolescentes pasan aproximadamente entre tres horas y media o cuatro horas frente al televisor al día alimentándose con imágenes transmitidas sobre sexo, drogas, violencia, prostitución, alcohol, expuestos a escenas que menoscaban la imagen masculina y femenina, la autoridad paterna, y se exaltan excesivas formas de sexualización/erotización.

Por otro lado, se les van formando imágenes estereotipadas que las niñas, niños y adolescentes imitan y pueden ejercer influencia directa sobre su comportamiento, aceptando en consecuencia como verdad toda cosa que se les presenta.

Todo ello basado en un fenómeno conocido como hipersexualización infantil la cual se caracteriza por una excesiva sexualización/erotización de los niños. Muchos infantes dejan de vivir la fase de niñez lo cual puede afectar su desarrollo psicológico.

¿Qué es la hipersexualización?

Se define como la sexualización de las expresiones, posturas o códigos de vestimenta considerados como demasiado precoces, y conlleva a una infancia cada vez más erotizada. El peligro de la hipersexualización de las niñas es la relación con el papel de la mujer como objeto sexual y se adelanta a la edad en la que las niñas se convierten en ello puesto que adoptan roles y comportamientos estereotipados que además no corresponden a su temprana edad.

La hipersexualizació n hace que la transición de la infancia a la adolescencia sea cada vez más acelerada: la intrusión precoz en la sexualidad puede provocar daños irreversibles puesto que los niños no están preparados ni física ni mentalmente para dar ese paso.

El patrón de hipersexualización femenina reduce a todas las mujeres a seguir un canon de belleza, a partir del cual construyen su identidad personal basada en la imagen corporal. Pero esta imagen corporal es una imagen excluyente, difícil de alcanzar para la mayoría de las mujeres.

Por el patrón de la hipersexualización de las niñas, se construye el de autoestima sobre la base de la imagen corporal hipersexualizada. Aprenderán a valorarse a sí mismas en función de su atractivo físico y del deseo sexual que despierten en el sexo opuesto. Así, se desarrollan mujeres frágiles, extremadamente vulnerables, inmersas en una batalla constante consigo mismas, de la cual es imposible que salgan victoriosas.

Indirectamente, este patrón de hipersexualización en las niñas podría estar relacionado con la aparición de trastornos de la conducta alimentaria durante la adolescencia. El modelo de extrema delgadez que se impone como meta incita a las adolescentes a tratar de alcanzarlo poniendo en riesgo su salud, hace que se infravaloren social y personalmente el resto de ámbitos que componen la identidad femenina, lo cual conlleva a que las mujeres inviertan menos energía en el desarrollo de otras facetas de su ser para poder dedicar todo su esfuerzo a cultivar su imagen corporal. De esta manera, quedan mermadas o poco desarrolladas otras capacidades importantes de las mujeres, más relacionadas con lo mental y espiritual que con lo físico.

Se conoce como preadolescencia a la etapa a la adolescencia, es el periodo de vida que llega después de la niñez y que se inicia con la pubertad, la preadolescencia es la etapa después de la niñez y que se inicia con la pubertad, la preadolescencia es la etapa intermedia o de transición entre ambas edades.

La preadolescencia es una etapa de contradicciones: por un lado, el preadolescente mantiene conductas infantiles pero, por otro lado, empieza a evidenciar un deseo de autonomía que se acentuará en los años siguientes.

Es imposible escribir acerca de la preadolescente representativa, ya que cada chica tiene experiencias, intereses y puntos de referencia únicos. Los factores geográficos, raciales, religiosos, socioeconómicos y familiares también varían, y desempeñan funciones claves en el desarrollo. Dado que tienen un acceso inmediato a las tecnologías, las redes sociales, las modas y la cultura que desempeñan una función tan prominente en su sexualización.

Los años de la preadolescencia son un período de aprendizaje y aclimatación, pero las lecciones relacionadas con el sexo y la sexualidad empiezan mucho antes. Muchas niñas usan lápiz labial, perfume, artículos para el cabello, el rostro, les gusta estar al corriente de las más recientes modas y vestir ropa que no es de acuerdo a su edad.

Los niños, niñas y adolescentes parecen estar desarrollándose y centrándose en la sexualidad a una edad más temprana. También son sexualmente activos mucho más temprano; no es raro que comiencen su actividad sexual a los 12 o 13 años.

En nuestro mundo saturado por los medios de comunicación, esta sexualización parece imparable, y para muchos involucrados (proveedores, asesores de imagen, artistas y corporaciones), resulta deseable.

Las redes sociales cristalizan muchos de los desafíos de ser una preadolescente, antes que nada, hace público lo que solía ser privado y debido a eso, hace que las niñas estén más alertas sobre su condición social y sus relaciones y, por lo tanto e invariablemente, más paranoicas, lo cual, a su vez, hace surgir los dramas y los malentendido. Las redes sociales crean un nuevo tipo de trabajo social para las niñas, el cual no existía antes. Si alguien quiere ser una persona enterada del tipo que sea, y no hablo de ser popular, sino simplemente de saber lo que ocurre, esa persona debe trabajar, ingresar al sistema, revisar, hacer clic y decir ‘me gusta’”.

Las redes sociales también han introducido una nueva salida para que las niñas, niños y los adolescentes experimenten con su floreciente sexualidad. Las niñas aprenden cómo tomar autorretratos y posar provocativamente. Las recompensas “me gusta”, comentarios, seguidores son una gratificación inmediata. Sin embargo, los riesgos son altos.

Las plataformas sociales como Instagram dan a los preadolescentes la capacidad de hablar con sus amigos y buscar la validación de estos constantemente y en cualquier lugar, las niñas, niños y adolescentes reciben mensajes acerca de la sexualización en la televisión, y ahora tienen herramientas con las que pueden reinventarse.

Los preadolescentes siempre han experimentado con la sexualidad, la diferencia es que ha pasado de ser algo con lo que uno jugaba en su habitación con sus amigas para transformarse en un video que uno publica en Instagram y un video en el que uno hace clic en Internet.

El papel de los padres es fundamentar para reducir el impacto que el patrón de hipersexualización tiene en el desarrollo personal de las niñas, niños y adolescentes, lo es esencial es tomar conciencia de la existencia de dicho patrón, que aprendan a identificarlo y analicen de qué manera puede estar afectándoles a sí mismos. Las madres son el principal modelo femenino de sus hijas, si ellas se liberan del patrón de hipersexualización, estarán liberando también a sus hijas.

Fundamento legal

La presente Iniciativa se presenta con fundamento en lo dispuesto en los artículos 71, fracción 11 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, y 77 y 78 del Reglamento de la Cámara de Diputados.

Por lo anteriormente fundado y expuesto, sometemos a la consideración de esta honorable Cámara de Diputados el siguiente proyecto de

Decreto por el que se reforma el artículo 43 y se adiciona la letra E recorriendo la subsecuente, de la Ley para la Protección de Niñas, Niños y Adolescentes

Al tenor de lo siguiente

Artículo primero. Se reforma el artículo 43 y se adiciona la letra E recorriendo la subsecuente, de la Ley Para la Protección de niñas, niños y adolescentes.

Artículo 43. Sin perjuicio de lo previsto en la normatividad aplicable a los medios de comunicación masiva, las autoridades federales, en el ámbito de sus competencias, procurarán verificar que éstos:

A-D.

E. Evitar la emisión y publicación de contenidos y material sexual en horarios clasificación “A” así como aquellos que incentiven la hipersexualización infantil, salvo programas y mercadotecnia con responsabilidad social que fomente el pensamiento crítico.

Transitorio

Único. El presente decreto entrará en vigor el día siguiente al de su publicación.

Dado en el Palacio Legislativo de San Lázaro, a los 20 días del mes de Marzo de 2014.

Diputado Ricardo Mejía Berdeja (rúbrica)

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